viernes, diciembre 19, 2008

Carta a los estudiantes escrita por trabajadores atenienses


La mayoría de nosotros aún no nos hemos quedado calvos ni nos ha salido
barriga. Somos parte del movimiento de 1990-91. Habéis tenido que oir
hablar de aquello. En aquel entonces, cuando habíamos ocupado nuestras
escuelas durante 30-35 días, los fascistas mataron a un profesor porque
fue más allá de su rol natural (el de ser nuestro guardián) y cruzó la
línea hacia el lado opuesto: vino con nosotros, a nuestra lucha.
Entonces, hasta el más duro de nosotros fue a la calle a los disturbios.
Sin embargo, nosotros ni siquiera pensamos en hacer lo que tan
fácilmente hacéis vosotros hoy: atacar comisarías (aunque cantábamos
aquello de "quemar comisarías...").

Así pues, habéis ido más allá que nosotros, como ocurre siempre en la
historia. Las condiciones son diferentes, por supuesto. En los 90 nos
compraron con la excusa del éxito personal y algunos de nosotros nos lo
tragamos. Ahora la gente no se cree este cuento de hadas. Vuestros
hermanos mayores nos lo demostraron durante el movimiento estudiantil de
2006-07; vosotros ahora les escupís su cuento de hadas a la cara.

Todo bien hasta el momento

Ahora comienzan las buenas y difíciles cuestiones:

Para empezar, os decimos que lo que hemos aprendido de vuestras luchas y
de nuestras derrotas (porque mientras el mundo no sea nuestro siempre
seremos perdedores) y podéis emplear lo que hemos aprendido como queráis:

* No os quedéis solos. Llamadnos; llamad a tanta gente como sea
posible. No sabemos cómo podéis hacerlo, encontraréis la manera.
Ya habéis ocupado vuestras escuelas y nos decís que la razón más
importante es que no os gustan. Bien. Ya que las habéis ocupado,
invertidle el rol. Intercambiad vuestras ocupaciones con otra
gente. Dejad que vuestras escuelas sean el primer hogar para
nuestras nuevas relaciones. Su arma más potente es nuestra
división. Tal y como vosotros no teméis atacar las comisarías
porque estáis unidos, no temáis llamarnos para cambiar nuestras
vidas todos juntos.

* No escuchéis a ninguna organización política (ni anarquista ni
ninguna). Haced lo que necesitéis. Confiad en la gente, no en
esquemas e ideas abstractas. Confiad en vuestras relaciones
directas con la gente. Confiad en vuestros amigos: haced vuestra
lucha de cuanta más gente posible, vuestra gente. No les escuchéis
cuando os digan que vuestra lucha no tiene contenido político y
que debería obtenerlo. Vuestra lucha es el contenido. Tan sólo
tenéis vuestra lucha y está en vuestras manos asegurar su avance.
Tan sólo ella puede cambiar vuestra vida, a vosotros y las
relaciones reales con vuestros compañeros.

* No temáis actuar cuando os enfrentéis a cosas nuevas. Cada uno de
nosotros, ahora que nos hacemos mayores, tiene algo sembrado en su
cerebro. Vosotros también, aunque seáis jóvenes. No olvidéis la
importancia de este hecho. En 1991, nos enfrentamos al olor de un
nuevo mundo y, creednos, lo encontramos difícil. Habíamos
aprendido que siempre debe haber límites. No temáis la destrucción
de mercancías. No os asustéis ante los saqueos de tiendas. Lo
hacemos porque es nuestro. Vosotros (como nosotros en el pasado)
habéis sido criados para levantaros todas las mañanas con el fin
de hacer cosas que más tarde no serán vuestras. Recuperémoslas y
compartámoslas. Tal y como hacemos con nuestros amigos y el amor.


Os pedimos disculpas por escribir esta carta tan rápidamente, pero lo
hacemos al ritmo del trabajo, en secreto para evitar que se entere el
jefe. Somos prisioneros en el trabajo, como vosotros en la escuela.

Ahora mentiremos a nuestro jefe y dejaremos el trabajo: nos reuniremos
con vosotros en Syntagma con piedras en las manos.

*Proletarios*



1 comentario:

Anónimo dijo...

por q no pones anuncios en tu blod te daria buenos ingresoos por q ya estas posicionado en los buscadores